Évila Díaz Bastidas fue, sin lugar a dudas, una de esas figuras que deja una huella profunda en la memoria colectiva de la región. Durante su vida, fue mucho más que una residente del municipio de Tambo, Nariño; fue el alma de su familia y de amada región, una mujer que vivió con la generosidad del corazón y la sabiduría que solo otorgan los años vividos con dedicación. En honor a su legado, compartimos una entrevista que le realizamos en 2019 para el programa radial de Radio Hospedaje del Sol, un homenaje que ahora, con el paso del tiempo, se vuelve aún más significativo.
En esa entrevista, realizada por el señor Alfonso Criollo y Felipe Andrés Criollo, se capturaron momentos de su vida, relatos de un pasado lleno de historias, luchas y conquistas, que ella relataba con una serenidad que solo los años más plenos pueden dar. En ese encuentro, prometimos una serenata por sus 100 años, una promesa que lamentablemente no pudo cumplirse, ya que el programa de radio cesó, y nuestras vidas nos llevaron a otras latitudes. No obstante, el destino quiso que ella alcanzara los 106 años, desafiando el tiempo con una fortaleza admirable.
Hoy, mientras recordamos su vida, tenemos la oportunidad de compartir esa entrevista, gracias a Antony Burbano, quien decidió grabarla en video, asegurando que las palabras y la imagen de la señora Évila Díaz Bastidas no se perdieran en el aire, sino que quedaran registradas para la posteridad. Es un pequeño gesto, pero significativo, que nos permite rendir homenaje a esta mujer excepcional que, sin duda alguna, deja un legado inolvidable en cada uno de nosotros.
A su familia, amigos y seres queridos, les enviamos nuestro más sentido pésame. Sabemos que el vacío dejado por la señora Évila es grande, pero su memoria y sus enseñanzas perdurarán en todos aquellos que la conocimos y apreciamos. Que encuentren consuelo en la certeza de que ella vivió una vida plena, llena de amor y sabiduría, dejando una marca indeleble en todos nosotros.
Sin más, les invito a ver la entrevista que hicimos en 2019, para revivir, aunque sea por un instante, la presencia de Évila, un tambeña inolvidable, cuya memoria nunca se desvanecerá.



